¿Hacer lo que te gusta o lo que te apasiona?

En realidad, puedes ambas. Esta será una breve historia de cómo logré ordenar horarios, volverme inmune al café, encontrar pequeños espacios de tiempo a lo largo del día para ilustrar aunque sea una carita feliz, e ir mejorando a pasos de tortuga pero que algún día sumarán una vuelta olímpica y repito, algún día. La mejor parte de todas es que al tener un trabajo fijo puedes comprar los materiales que te plazcan, siempre y cuando te alcance el presupuesto.

Los primeros garabatos

Mis habilidades de dibujo son modestas, podría decir que vi muy pocas materias en la universidad que traten con la anatomía humana, proporciones y técnicas de dibujo. Lo poco que sé lo aprendí por cuenta propia y fui reforzando esos conocimientos al aplicarlos en las tareas que me mandaban, la práctica ayudó mucho.

En el trabajo

Cuando empecé a trabajar sentí la necesidad de hacer algo más, empecé a provechar los pequeños espacios entre actividades y sobretodo la hora de almuerzo, fue entonces que retomé mi gusto por dibujar después de un largo tiempo sin hacerlo, casi no 

tenía pulso para hacer ni un círculo. Había olvidado lo satisfactorio que era mezclar colores.

Al llegar a casa sacaba todos mis materiales y practicaba con doodles y acuarelas hasta que el cansancio se hiciera notorio. Empezar con doodles es muy buena opción, intenta ilustrar sin pensar y al final te dará un resultado muy expresivo. Ahora imagina poniéndole algo de color. ¡BOOM! También puedes atreverte con estilos de dibujo que nunca antes pensaste y así escoger el camino que quieras explotar.

Color

Los materiales que más utilizo para ilustrar son acuarelas y tinta a prueba de agua. Comienzo doodleando con lapicero; hago los trazos con el rapidógrafo y coloreo con las acuarelas, en caso de no tener tinta a prueba de agua vuelvo a hacer los trazos sobre el acuarelado para que no se pierdan.

Tips para acuarelar:

  • Primero fija la cartulina a una superficie plana con cinta de papel para evitar que el papel se infle cuando este húmedo.
  • Da una primera capa de agua con un pincel o esponja para que los pigmentos puedan adherirse con mayor facilidad.
  • Este tip anterior puede servirte mucho para aplicar la técnica de húmedo sobre húmedo, que consiste en pintar sobre una gran mancha de agua para crear un efecto peculiar en el que los colores se mezclan entre sí muy fácilmente.
  • Si eres de las personas que odia esperar el secado antes de dar la siguiente capa puedes usar una secadora de cabello (yo antes lo hacía hasta que mi mamá se dio cuenta y me la confiscó :c)
  • Recuerda siempre que los colores cálidos van primero para evitar que tu ilustración se ensucie.
  • La pastilla de acuarela negra está intacta en mi paleta. Prefiero mezclar azul prusia con café para los tonos más oscuros.
  • Los colores dependen mucho del entorno. Puedes experimentar pintando con colores cercanos, por ejemplo: si la piel de mi personaje es naranja y el cabello es azul, puedo crear las sombras con ese mismo tono.

Cuando ya he aplicado el color doy detalles con tinta o rapidógrafo, y dependiendo del estilo que quiero aplico luces con un marcador de tinta blanca o tintas metalizadas.

¡Y listo! Ya puedes subir tu dibujo a Instagram y tener un grid lindo gracias a los consejos de Dani. Ale. Medina [LINK]